El padre Nelson y el tesoro de las Amazonas
Autor: | Polania Amezquita, Salin |
Hizo recuento de los eventos que últimamente le habían sucedido: conoció a una mujer extraordinaria que le brindó refugio y alimento, y le mostró otra forma de vida tocando lo más íntimo de su ser, Lucrecia, la que a veces no lo dejaba conciliar el sueño. Si en realidad era sacerdote y se llamaba Nelson, debió hacer un voto de castidad, se sobreponía a ese impedimento y deseaba estar en su regazo, porque nuevamente tenía su nombre y su identidad, y por ella estaba dispuesto a jugarse su corazón como en La Vorágine de Rivera. Salió herido en el río y fue curado por indígenas desconocidos. Las cartas de Lucrecia y el secreto del Comandante. La chamanería, los insondables misterios del yagé, el llano, la selva, los caudalosos ríos, las serpientes y las fieras.
Capítulo VIII