Todo lo hago por el evangelio (1 co 9, 23)
Miscelánea de temas sobre san Pablo
| Autor: | Medina Leguizamon, P Danilo Antonio |
VIDA Y OBRA DE SAN PABLO
1. Introducción: Pablo en la obra de Lucas
Conviene tener una visión de conjunto de la obra de Lucas (Evangelio y Hechos),
para hacer un primer acercamiento a la vida y obra de san Pablo. Efectivamente,
en el doble esquema (geográfico-teológico) que Lucas infunde a sus escritos, la
figura de Pablo ocupa un lugar privilegiado. En el relato evangélico, Lucas insiste
en la importancia de la gran marcha de Jesús hacia Jerusalén. A partir de Lc 9, 51,
donde inicia decididamente su peregrinación hacia la Ciudad Santa, todo de allí en
adelante se enmarca en el contexto de dicha subida a Jerusalén.
Jerusalén es el centro geográfico de la obra de Lucas, por todo lo que esta ciudad
representa, no solo en la tradición del Antiguo Testamento, sino también por el
nuevo sentido que adquirirá en el contexto cristiano, como escenario del misterio
pascual, y más adelante (sobre todo en Hch), como lugar de la Comunidad
cristiana reunida en torno a la Buena Noticia de la Pascua.
En Hch 1, 8, donde se plantea el programa de todo el segundo tomo de la obra
escrita de Lucas, se anuncia que los discípulos, por la fuerza del Espíritu Santo,
serán testigos de los acontecimientos pascuales, comenzando por Jerusalén y
toda Judea y Samaría, y hasta los confines del mundo. Efectivamente, los eventos
narrados en los primeros capítulos de Hch, se registran en el Templo, en
Jerusalén, en Judea, y poco a poco se abre el horizonte al mundo pagano.
Precisamente allí se inscribe la figura de Pablo, como el gran elegido para llevar el
Evangelio del Resucitado, por la acción del Espíritu Santo, a los pueblos paganos
y hasta los confines del mundo, representados en Roma, capital del imperio
reinante.