Creciendo en nuestra relación con Dios
| Autor: | Atcheson, Nina |
| Colaborador: | Rodriguez, Jorge Luis (Traductor) |
Independientemente de la experiencia espiritual de cada persona —ya sea que haya crecido en un hogar adventista o sea nueva en la fe— el crecimiento en una relación significativa con Dios es un tema fundamental que impacta todas las áreas de la vida. A lo largo del camino espiritual, la imagen que se tiene de Dios puede verse distorsionada, por lo que es necesario buscar claridad mediante la oración y el estudio de la Biblia. Muchas personas anhelan revitalizar su vida devocional y reflexionan sobre aspectos que influyen en su relación con Dios, como la fe, el conocimiento, el orgullo, la humildad, el arrepentimiento, el perdón y la manera de afrontar desafíos y fracasos.
La relación con Dios es lo más importante y merece atención inmediata, ya que influye profundamente en la vida personal, familiar, social y espiritual. Afecta el matrimonio, la crianza de los hijos, las amistades, las decisiones financieras, el uso del tiempo y las aspiraciones, así como la esperanza de la vida eterna. Por esta razón, fortalecer esta relación es una inversión con impacto integral.
Aunque la Escritura ofrece múltiples relatos y enfoques para comprender el deseo de Dios de relacionarse con la humanidad, esta guía de estudio selecciona algunos pasajes clave para profundizar en este tema. Las lecciones están diseñadas para despertar el amor por Jesús y renovar el compromiso con Él, independientemente del punto en el que cada persona se encuentre en su caminar espiritual.
Dado que el énfasis está en las relaciones, esta guía adopta un estilo más personal, reflejando a un Dios cercano que desea una relación íntima con cada creyente. La vida cristiana es presentada como una carrera de resistencia, no de velocidad, en la que pueden existir caídas, pero también la oportunidad de levantarse y continuar. En este recorrido no se camina solo: el Espíritu Santo acompaña, fortalece y habita en los creyentes, guiándolos mientras mantienen su mirada en Jesús, autor y consumador de la fe.