Transformación de roles y responsabilidades sociales alrededor del cuidado
| Colaboradores: | Herrera Kit, Patricia (Editor Literario) Vargas González, Paola (Editor Literario) |
Apartir del concepto de la división sexual del trabajo,
acuñado por las economistas feministas marxistas, y la
posterior y consecuente diferenciación entre las nociones de
trabajo remunerado y no remunerado, el cuidado emerge
como categoría analítica específica, pero reciente, en los
estudios latinoamericanos. Así, en el marco de los análisis
del trabajo doméstico, el cuidado aparece hace veinte años
como una vertiente de estudio diferencial y diferenciada en
la literatura académica que dirige la mirada a los llamados
trabajos no remunerados, asignados, de manera tradicional,
a las mujeres (Batthyány, 2023). Este trabajo
… puede ser definido como un conjunto de actividades que
responden, retomando a Patricia Paperman (2005: 288), “a las
exigencias que caracterizan las relaciones de dependencia”.
Cuidar a otro no es sólo pensar en el otro, preocuparse por
él de manera intelectual o inclusive afectiva, ni siquiera es
necesariamente quererlo. Es hacer algo, es producir un trabajo
que contribuye directamente a la preservación de la vida del
otro. Es ayudarlo o asistirlo en sus necesidades primordiales
como comer, estar limpio, descansar, dormir, sentirse seguro y
poder dedicarse a sus propios intereses. (Molinier, 2018, p. 187) La atención específica a las labores de cuidado se ubica en
un contexto heredado de la objetivación que institucionalizó
el modelo de desarrollo de bienestar de las primeras épocas
de la pos Segunda Guerra Mundial. Dicho modelo distingue
las funciones de provisión y de trabajo reproductivo en el
seno familiar, con sistemas de protección social anclados a
la figura del trabajador, e institucionaliza una impronta en
las dinámicas económicas, políticas, provisionales y sociales
que les asignan a las mujeres las labores del hogar y de
trabajo doméstico para la satisfacción de las necesidades de
mantenimiento de la fuerza productiva (Cirujano Campano,
2006; Rodríguez Manzano, 2006).
En este particular contexto histórico, la emergencia de
la noción del cuidado traslada la atención de la distinción
clásica de trabajo remunerado y no remunerado hacia la
comprensión de las actividades que suceden al interior
del hogar (Batthyány, 2023). Esta noción que, de manera
rápida, adquiere un espacio propio en la literatura “tiene
sus similitudes con el trabajo doméstico porque comparte
su invisibilidad y su asociación con habilidades femeninas,
pero se distingue por el componente relacional” (Carrasco et
al., 2011 citado por Batthyány, 2023, p. 14). Acá se destacan,
en consecuencia, las nociones de dependencia y, a la vez, de
interdependencia de las personas a lo largo de su ciclo vital
y que, en ciertos momentos, requieren, en mayor o menor
medida, del acompañamiento y cuidado de otra persona
de manera profesional o no, de forma directa o indirecta.