Prevención del consumo de drogas en la era digital
| Colaborador: | Lozano Ramos, Luís Manuel (Editor académico) |
Este libro aborda preguntas clave sobre la prevención del consumo en la era digital y, sobre todo, propone nuevas preguntas para mapear acciones preventivas. Las medidas para prevenir el consumo de drogas constituyen un problema histórico que, en la actual sociedad de la información, se complejiza por el recrudecimiento de factores de riesgo emocionales, psicológicos y sociales. No hay recetas ni “paso a paso”. Por eso, el texto articula miradas de psicología, sociología y filosofía para preparar a la ciudadanía ante un futuro acelerado. Sin conocimiento crítico, los riesgos aumentan.
Existen visiones contrapuestas sobre el impacto tecnológico: para Kai-Fu Lee (2018), la inteligencia artificial (IA) facilita la vida al delegar tareas mecánicas, mientras que Byung-Chul Han (2015) advierte que las nuevas tecnologías –en especial la IA– pueden amenazar la humanidad. En este contexto conviene preguntar: ¿por qué usar herramientas tecnológicas en la prevención del consumo de drogas en la era de la información? Posiblemente la respuesta es sencilla, porque los actores criminales ya las usan, con ventajas económicas y operativas. Si las unidades de prevención siguen actuando con medios del siglo XX y el crimen con herramientas del XXI, será difícil contrarrestar el problema. Por otra parte, abordar la prevención del consumo de drogas en la era digital es un proceso complejo; por lo tanto, debe analizarse, reflexionarse, argumentarse y criticarse con detenimiento, ya que lo apresurado no suele ser duradero. Es probable que este libro enriquezca los conocimientos del lector, no para que copie, sino para que piense y cuente con un punto de partida para llevar a cabo la prevención, tanto en el presente como en el futuro, desde la familia, la sociedad y el Estado. La obra subraya que la familia no es espectadora: es el principal soporte del individuo y la comunidad. Asimismo, evitar dicotomías simplistas (era digital “buena” o “mala”) permite adaptarse a la incertidumbre y orientar la acción hacia el buen vivir. Se reclama una educación con base socio antropológica y científica, capaz de desarrollar competencias para resolver problemas públicos: la drogadicción es un asunto de salud pública que exige abordajes multidisciplinarios. Es importante promover transformaciones en la educación desde una perspectiva socio antropológica que permita una intervención fundamentada en las ciencias.
La educación es un pilar fundamental de la sociedad que debe desarrollar en los individuos las competencias necesarias para capacitar a los ciudadanos en la resolución de problemas sociales. En este sentido, la drogadicción es considerada un problema de salud pública que requiere ser abordado de forma multidisciplinaria, de modo que se facilite la integración de diversas ciencias con el fin de prevenir el consumo de sustancias que generan dependencia física y psicológica.
El libro se organiza en cinco capítulos: un panorama general; el narcotráfico digital y la venta de drogas en redes sociales; la influencia de subculturas en línea y la salud mental; una propuesta de prevención digital más allá del eslogan; y el rol institucional (público y privado) con rutas de cooperación. Su meta: formar pensamiento crítico, fortalecer redes familiares y comunitarias, y actualizar las respuestas institucionales. Se trata de un texto de divulgación y formación, no de una investigación empírica.
Cada capítulo conjuga experiencia práctica y revisión crítica de literatura científica para ofrecer análisis bien fundamentados, útiles como guía e inspiración en la prevención del consumo de drogas en el contexto digital contemporáneo.