Recuerdo en varias voces
Oscar William Calvo Ocampo cuarenta años después
| Autor: | Calvo Ocampo, Oscar William |
| Colaboradores: | Calvo Ocampo, Fabiola (Compilador) Toro Zuluaga, Germán (Prologuista) |
Nunca le llamamos Oscar, ni Oscar William, siempre, para toda nuestra familia fue William. Luego en la vida pública, sus amigos y amigas salvo los de la infancia y juventud en Cartago, le llamaron Oscar, así Oscar a secas, un nombre con sonoridad, contundente, el nombre de un libra que mostró a Colombia en su corta vida pública, su faceta política, diplomática y soñadora, además del perfeccionismo que lo llevó a la entrega de lo que más deseaba. Oscar William no fue un nombre que saliese de los tantos libros de Vargas Vila que leyera mamá Pastora ni de los otros tantos que llevaba el viejo a casa. No, el nombre fue propuesto
por las vecinas que lo llevaban y traían en brazos lejos de saber los acontecimientos 32 años después. Fue la vida de William corta e intensa, inmersa en el momento que le correspondió vivir: Una familia acorde con las normas cristianas, estable, padre trabajador y madre dedicada a sus hijos. Un país que vivía una cruda violencia en el campo, registrada en los medios, en esa prensa que papá llevaba cada noche a casa y unos muertos que traía día a día el rio La Vieja en nuestro pequeño pueblo de 30 mil habitantes.