La casita de conversa
| Autores: | Posada Montoya, Nicolás Ordóñez Cardenas, Isabela |
| Colaborador: | Ordoñez Caraballo, Marco Tulio (Ilustrador) |
En la vereda “La individual”, cinco habitantes muy particulares viven aislados, sin compartir sus saberes ni cosechas. Doña Lucero cultiva maíz dulce, Raúl cuida vacas, Tulio —llamado Pinocho por sus brazos y piernas semejantes a ramas— trabaja la madera, Carlos cultiva papas y su hermano Jeremías, ciego, es un músico talentoso. Con el tiempo, estos vecinos comienzan a transformarse físicamente, reflejando la desconexión y soledad que sienten.
Un día llega Apolonio, un pequeño hombre viajero y filósofo, que instala una “casita de conversa” en la vereda, invitando a los habitantes a reunirse y compartir. Con paciencia y bondad, Apolonio pide su ayuda para construir una casa común, símbolo de unión y colaboración. Poco a poco, los vecinos empiezan a abrirse, contar sus historias, compartir sus productos y talentos, y reconocen el valor del apoyo mutuo.
La construcción de la casa común se convierte en un acto de comunidad y amor. Al terminar, celebran con música, baile y alegría, y notan que las transformaciones físicas desaparecen: vuelven a ser ellos mismos, llenos de vida y esperanza. Jeremías incluso comienza a recuperar el habla.
Desde entonces, deciden reunirse semanalmente en la casa común para compartir, celebrar y decidir juntos, renombrando su hogar como vereda “El compartir”. La historia enseña cómo la comunicación, la solidaridad y el respeto son esenciales para transformar comunidades y construir un mejor futuro.