Instrumento de Planificación Turística del Área rural natural
| Autores: | Rozo, Edna Perdomo Zárate, Diana Marcela Olaya Cantor, Nohora Constanza Ochoa Fonseca, Fredy Alfonso Garzón Espinel, Carlos Alberto |
Gran parte del territorio colombiano es un entramado paisajístico de bosques, cultivos y ganadería; asimismo, el 75,5% de los municipios son rurales, abarcando aproximadamente el 94,4% del territorio nacional (Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, s.f.), lo cual conlleva a que en la mayoría de municipios predomine una vocación agropecuaria como actividad económica principal y como uso del suelo, que se
traslapa con usos de conservación propios de las áreas protegidas que se concentran en estas zonas, sumado a los territorios colectivos, resguardos, consejos comunitarios y zonas de reserva campesina, con sus formas de gobernanza propias; sobre este entramado
se ha insertando el turismo, en especial el de naturaleza como una alternativa económica para aprovechar esa riqueza natural y cultural, con tipologías como el agroturismo y el ecoturismo.
Este complejo entramado, lleva a que, para entornos naturales y rurales, las preocupaciones acerca del turismo se concentren en temas como la conservación de la biodiversidad y en general de la naturaleza, a valorar y proteger las comunidades, culturas y modos de vida campesinas, indígenas
y afrocolombianas, a hacerlas partícipes no solo de los negocios del turismo, sino también de los procesos de planificación y gestión.
Sin embargo, no se cuenta con instrumentos que permitan armonizar y ordenar estos usos de manera que se generen beneficios para las comunidades locales, se protejan las culturas campesinas y rurales, y se conserve la naturaleza.
De acuerdo con el Instituto Humboldt (2022), el 67 % del territorio continental colombiano se encuentra en condición de naturalidad, de estas áreas silvestres el 51% se encuentra por fuera de la categoría de áreas protegidas, en zonas como territorios colectivos, resguardos, zonas de reserva campesina, consejos comunitarios, entre otros. En ese sentido, afirma el Humboldt (2022), pretender que todas las iniciativas que conservan la biodiversidad se configuren como áreas protegidas, además de traer problemáticas legales, puede agudizar conflictos socio ecológicos existentes y generar nuevos