Módulo 4. De la agricultura familiar y ecológica a procesos de empoderamiento, autogestión y resistencia campesina
La importancia de la agroecología para el surgimiento de una nueva cultura campesina
| Autor: | Hesse, Monika Kathrin |
La presente cartilla es el cuarto módulo de una Caja de Herramientas de cuatro
módulos sobre “La importancia de la agroecología para el surgimiento de una
nueva cultura campesina”. Hablamos de una nueva cultura campesina porque se
basa en una nueva relación con la naturaleza, una relación de cuidado, donde
se practica una agricultura en armonía con la naturaleza, una agricultura que
cuida los soportes de la vida tales como el agua, el suelo, el bosque y las semillas
nativas y criollas.
Este material de apoyo se dirige a familias campesinas, mujeres cuidadoras de la
naturaleza y de la vida, defensor@s del territorio, promotor@s agroecológicos,
facilitador@s de procesos de autogestión campesina y facilitadores por parte
de organizaciones sociales y de desarrollo. Se elaboró como herramienta para
facilitar el proceso de transición de una agricultura convencional a una agricultura
ecológica con todo lo que implica. También para facilitar el proceso de rescate de
la agricultura familiar en una región predominantemente minera donde cada vez
más se abandona la producción de alimentos y se pone en peligro la soberanía
alimentaria. Donde cada vez más se van destruyendo los hermosos paisajes
y degradando la naturaleza revolviendo entre las entrañas de nuestra Madre
Tierra con la práctica extractivista de la minería.
Además, se están enterrando también las raíces y tradiciones ancestrales de sus
habitantes que se basan en la agricultura. Esta vez se quiere rescatar la tradición
campesina, pero con la perspectiva agroecológica, retomando también prácticas
y tradiciones ancestrales que ya cayeron en el olvido. Es más, se implementa la
agroecología con un enfoque holístico donde no trabajamos solamente en la
implementación de innovadoras prácticas agroecológicas, sino donde tratamos
de comprender el tejido de interrelaciones a todos los niveles. Así como
trabajamos la parcela exterior con todos los cuidados, también invitamos a
trabajar la parcela interior que somos cada uno de nosotros: a abonarla, regarla,
prepararla para que las semillas, nuestros dones y talentos, caigan en tierra fértil,
prosperen y den muchos frutos.