Bioclimática aplicada a la producción animal
La producción pecuaria en el mundo ha venido en aumento y cada vez es más competitiva, y más exigente en cuanto a cumplimientos ambientales amigables con la sustentabilidad y sostenibilidad de los ecosistemas, buscando mayor productividad por unidad de área, además de ir en pro de tener unas buenas condicione de confort térmico y por ende de bienestar animal. De esta manera las normas en materia ambiental son cada vez más exigentes, así como la forma de crianza animal, la cual siempre debe velar por cumplir con los principios de las cinco libertades, claves del bienestar animal como son, libre de hambre, sed y desnutrición, libre de miedos y angustias, libre de incomodidades físicas o térmicas, libre de dolor, lesiones o enfermedades y libre para expresar las pautas propias de comportamiento. Estas reglamentaciones y exigencias hacen que los mercados cada vez sean más estrictos, principalmente los externos, donde cada país aplica condiciones que pueden variar, ya que cada uno tiene sus propias reglamentaciones y busca ejercer control sobre las exportaciones e importaciones para garantizar la calidad sanitaria del material animal, con sujeción a los principios establecidos en el Acuerdo sobre la Aplicación de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias, suscrito en el marco de la Organización Mundial del Comercio.