El constitucionalismo, la soberanía popular y el poder constituyente
| Autor: | Ramos Garbiras, Jesus Alberto |
El constitucionalismo colombiano aparece desde antes de fundarse la República, los antecedentes los encontramos entre 1811 y 1815 con las constituciones provinciales de Cundinamarca, Tunja, Antioquia, Cartagena y Popayán, entre otras dos. Luego de expedida la Constitución de Cúcuta en 1821 producto de la Batalla de Boyacá y de la etapa de fieros enfrentamientos contra los españoles entre 1816 y 1819, se intentó reformar la Constitución de 1821, en Ocaña (1828), por los disgustos del Libertador con las normas aviesas incluidas y de sesgo criollo, favoreciendo a unos y desconociendo a otros, como el caso de la negación a la libertad de los esclavos, liberando solo vientres (los nacidos de allí en adelante); y posteriormente se presentó la fracasada o nonata Constitución de 1830 por las disputas con venezolanos y ecuatorianos para separar a Venezuela y Ecuador, y algunos caudillos criollos que favorecían intereses de la élite agraria por las asignaciones de las tierras quitadas a los españoles que habían usurpado los territorios indígenas: La élite criolla colonial se transforma en élite republicana y embrión de la oligarquía que, hasta hoy reeditada generacionalmente, o con allegados, no cesa de tener al Estado como coto de caza.